No hay nada que le duela más a un instrumentista que una caída o un golpe en su instrumento. A veces no se le da importancia a un golpe o abolladura, pero los golpes no sólo afectan estéticamente, sino que influyen en el paso de la columna del aire a través del instrumento, pudiendo afectar a su rendimiento. Además, en algunos casos puede ser motivo de escape de aire e incluso, con el paso del tiempo, provocar zonas de podredumbre, oxidación y poros.
A continuación podéis ver las fotos del antes y el después de algunas reparaciones de golpes realizadas en los talleres de REPARABRASS.






