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LAS TITÁNIDAS

Aveces
pienso lo difícil que es mejorar algo
que consideras excelente, algo en lo que
te sientes cómodo e identificado. Pero
para eso, sin ninguna duda, aparecen
armoniosamente los prejuicios y el
escepticismo que, frente a cualquier
novedad que se nos presenta, se alían y
las más de las veces convencen.
Durante los
últimos años, he tenido el privilegio de
tener entre mis manos herramientas de
alta precisión, a las que consideraba (y
considero) excepcionales, herramientas
capaces de mimetizarse en mí y obtener
así un rendimiento asombroso (hablo de
trompetistas) algo que a lo largo de los
años ha participado de lleno en el
desarrollo de mi perfil como profesional
y que gracias a ellas he sido, si vale
la expresión, trompetísticamente feliz.
Hablo de mis queridas trompetas
“STOMVI Master”. Durante
mucho tiempo (desde 1996) las he
considerado inmejorables, cercanas a esa
utopía que algunos llaman perfección
(recordemos que hablo de trompetistas) y
que me han proporcionado constantemente
la seguridad de saber el terreno pisado
en cada momento, esto es; la
proporción simétrica del sonido entre
registros, la afinación exacta de sus
harmónicos y la flexibilidad para
compartir espacios sonoros entre otros
instrumentos de cualquier familia,
requisito que considero de primer nivel
de exigencia en una trompeta.
Releyendo lo que
acabo de afirmar y a la vista de esta
declaración, es de suponer que me
resultaría muy complicado admitir
cualquier mínimo avance, una ligera
mejora, algo que realmente me seduzca lo
suficiente como para decantarme
(recordemos que hablo de trompetistas)
hacía otros rumbos. Pues…. ¡Sí! (créanme
escépticos)
Con ímpetu, con
insolencia, con espontaneidad y con
elegancia; así es como aparecen, tras
una elaboración más digna de la mejor
alquimia que de unas simples trompetas,
ante mí y ante el mundo musical por el
que transito, lleno de grandes
exigencias personales, las nuevas
trompetas “STOMVI Titán”.
Nuevos tiempos. Tiempos para un nueva
historia de amor, tiempos para una nueva
experiencia. Personalmente estoy
convencido de que con “STOMVI
Titán” se ha dado el último paso
hacia delante en el desarrollo técnico
de la fabricación de trompetas de los
últimos treinta años, la respuesta de
simetría de los registros es tan buena
como en “Master”, la
afinación es absolutamente cristalina,
como sello inconfundible de la casa, la
digitación sobre los pistones
sencillamente a la que tan bien
estábamos acostumbrados los usuarios de
“Master”, pero atención;
hay una cuarta dimensión. El sonido de
“Titán” en cualquier
rango dinámico, no solamente alcanza una
proyección mayor que la del resto de
las trompetas de primer nivel en el
mercado, sino que el consumo de energía
de quien la toca es significativamente
menor.
Durante un
concierto o una grabación, con el paso
de los minutos, el desgaste de los
labios, como todos sabemos, es notable,
porque según pasan los minutos, los
labios han de emplearse cada vez más en
la producción de una vibración de
calidad que se convierta en el mejor
sonido posible, es más, cada minuto esa
vibración ha de ser mejor, y si ésta no
tiene una respuesta óptima de vibración
desde el metal de la trompeta,
lamentablemente el sonido irá perdiendo
la calidad. Lo que
“Titán”
ha conseguido, es que ese retorno de
vibración desde el metal de la trompeta,
se incorpore a la de los labios, para
que la suma de ambas impulsen el
sonido, exigiendo de ese modo la mitad
del esfuerzo y la máxima calidad (de
sonido) al final del concierto.
Y eso no es la
panacea, pero…casi.
Carlos Benetó Grau
SPANISH BRASS LUUR
METALLS
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